El bono
11 abril, 2019

Antes de ingresar conocía del Seminario su gran prestigio a nivel municipal y departamental, por los resultados académicos en pruebas, importancia de los egresados, comportamiento de los estudiantes y vínculo con la diócesis. Todo lo anterior fue corroborado diariamente. La infraestructura es hermosa y organizada, impresionando no solamente a primera vista, sino todo el tiempo.

Con los compañeros de servicio generales se les nota el don de gente y la calidez humana. Mis colegas seminarista derrochan conocimiento, manejo de lo pedagógico y fortalecimiento en lo humano. A las coordinadoras se les reconoce el gran liderazgo, amor por los estudiantes y su preocupación por mejorar la institución. Los sacerdotes son nuestra guía espiritual y el sentir cristiano que nos acompañan tiernamente.

Usualmente en las instituciones se encuentran una minoría de estudiantes sobresalientes con grandes capacidades, pero en el colegio es invertido, aquí son mayoría. Ellos te exigen como profesional, a que profundices y mejores tu forma de dar las clases. Los seminaristas son niños y jóvenes de buenas familias, con valores que demuestran con orgullo la calidad de seres humanos.

Esta institución es un terreno fértil en donde florece fácilmente cualquier iniciativa. Quiero agradecer a la familia seminario la gran oportunidad. Este logro del periódico escolar sólo fue posible gracias a los seminaristas: Juan Ayala, Ismael García, Guillermo Cortés, Alejandro Rengifo, Mateo Ríos, Juan Gómez, Daniel Guzmán, Cesar Olave, Gian Paul Pereira, Juan Gil, Jorge Salazar, Juan Peña, Jerónimo Duque, Samuel Zapata, Manuel Arias, Miguel Colorado y Martín Ibáñez.

Por último aprovecho para invitarlos al primer foro interno de filosofía finalizando el año lectivo e informo que fuimos seleccionados por universidad Javeriana de Cali al inter-colegiado de filosofía sapere aude.

 

Julián Ricardo Hernández Palma

Director de la Reseña.